catalán en el DF
siroco — 2007-03-29 GTM 1 @ 17:28
Tranquils, aquí només fan retrats (de la cara)
Tranquils, aquí només fan retrats (de la cara)
Un ejemplo de cómo Chiapas se ha convertido en un Eldorado ideológico para un gran número de europeos, con problemas de gramática.
La foto es de San Cristobal.
Tiene huevos que en 2006 tenga uno que ver este tipo de carteles.
Invertir: la capacidad de enfocar la atención en un solo punto.
Divertir: diversificar tu atención.
Las sociedades barrocas no invierten en cultura, sino que invierten en diversión.
Claro que muchas de las demás también.
La cultura como algo mágico.
He aquí algunos extractos del libro de Alejandro Varderi, Severo Sarduy y Pedro Almodóvar. Del barroco al kitsch en la narrativa y el cine posmodernos, Editorial Pliegos, Madrid, 1996
En estos párrafos se puede bucear por las tesis que defienden el barroco como la base del proyecto moderno hispano. Por cierto, ¿cómo se puede relacionar a Buñuel con Almodovar, como lo hace Varderi? P. 75
-dice tratar la simulación, el artificio, la ambigüedad y lo carnavalesco para “desmantelar” la cultura hispánica, tal y cómo propone Roberto González Echevarría en la Ruta de Severo Sarduy… desplazando dicha cultura a fin de encontrarla en un contexto que pareciera serle ajeno” 14-15
-“Ya desde 1875 Martí y Gutiérrez Nájera estrenaron una prosa distinta en sus tendencias, pero igualmente innovadora. En lugar de la anquilosada expresión literaria que por entonces dominaba en las letras hispánicas, Martí se sirvió de una prosa enraizada en el arte de las grandes figuras del Siglo de Oro, Santa Teresa, Cervantes, Quevedo, Gracián, Saavedra Fajardo, legado enriquecido sobre todo a partir de 1879, con las formas simbolistas, impresionistas y parnasianas. Martí plasmó la tradición hispánica y la novedad francesa en un conjunto armónico, cromático y musical, profundamente suyo”. Iván A. Schulman, “Modernismo/Modernidad: Origen de la palabra y evolución de un concepto”, Nuevos asedios al modernismo, p. 19 (citado en Varderi, 25)
-Octavio Paz, Corriente alterna, Siglo XXI, México, 20:
“Tradición no es continuidad sino ruptura y de ahí que no sea inexacto llamar a la tradición moderna: tradición de la ruptura… Lo que distingue a la modernidad es la crítica: lo nuevo se opone a lo antiguo y esa oposición es la continuidad de la tradición… En el arte clásico la novedad era una variación del modelo, en el Barroco una exageración; en el moderno una ruptura.”
-Octavio Corvalán, El posmodernismo, Las Américas, Nueva York, 1961: observa que las directrices del posmodernismo son la fragmentación y el rescate de la nostalgia del romanticismo.
-Fernando Savater, La tarea del héroe, Taurus, Madrid, 1983, 132:
“En este mundo de victorias prefabricadas, todo triunfador suena un poco a hueco y en cambio la derrota tiene ese grato aroma de sinceridad. Ese fracaso inalterable, refulgente, es quizás la más actual y permanente lección que Don Quijote puede ofrecer […] al lector individual de una cultura adoradora del éxito a toda costa”.
-Almodovar: “Creo que las películas más importantes del cine español en los últimos cinco años son las interpretadas por Agatha Lys, María Jesús Cantudo, Barbara Rey… todo eso es más interesante que lo que hacen los chicos serios”. 77
-Severo Sarduy: el cine de Almodovar es de “irreverencia y de irrisión de la anamorfosis barroca”, 1992. 71
-Alejo Carpentier, “El barroco y lo real maravilloso”, Tientos y diferencias, Arca, Montevideo, 1979, 207:
“Nuestro arte siempre fue barroco: desde la espléndida escultura precolombina… hasta la mejor novelística actual de América… hasta el amor físico se hace barroco en la encrespada obscenidad del “guaco” peruano.”
-Jorge Luis Borges, Historia universal de la infamia, Emecé, Buenos Aires, 1935, 9:
“Yo diría que barroco es aquel estilo que deliberadamente agota (o quiere agotar) sus posibilidades y que linda con su propia caricatura… es barroca la etapa final de todo arte, cuando éste exhibe y dilapida sus medios”.
-Gustavo Guerra, La estrategia neobarroca, y Carmen Bustillo, Barroco y América Latina: “la recuperación funcional de algunos aspectos de esa poética en la novelística hispanoamericana actual”.
-Roberto González Echevarría: “Lo moderno equivale a lo neobarroco porque lo moderno, en el ámbito hispanoamericano, incluye una preservación del modelo que, como en el barroco, es una apoteosis de la forma, de lo formal, que no está exento de implicaciones ideológicas, pero que parece formar parte de una ineludible dialéctica”. En La ruta de Severo Sarduy, Ediciones del Norte, 1987
-En contra de Carpentier y de su celebración de la naturaleza, Sarduy sostiene que el “neobarroco” será la apoteosis del artificio, la ironía y la irrisión de la naturaleza… la artificialización”. Severo Sarduy, “El barroco y el neobarroco”, América Latina en su literatura, Siglo XXI, México, 192, 185-203
-Ramón Gómez de la Serna habló de “lo cursi” en 1943, enraizando el kitsch y el barroco.
-Barroco: mirada asociada siempre al punto de vista del receptor.
-Ética y barroco: el ogro filantrópico de Octavio Paz.
-Mikhail Bakhtin, Rabelais and His World, MIT Press, 1968, 276:
“La fiesta significa liberación de todo aquello que es utilitario, práctico. Es una transferencia temporal al mundo de la utopía”.
-“La ley en el espacio latinoamericano se vive como una simulación pues cualquier transacción de compra-venta, desde el cuerpo al pasaporte, exige una comisión, la mordida… donde la viveza criolla es lo único que garantiza la supervivencia; donde la burocracia agobia pero con pachanga, el hambre aprieta pero con guaracha, y los países van cayéndose a pedazos aunque a ritmo de conga; tampoco extraña que la música y demás manifestaciones de la cultura popular sean lo que más se desarrolle, al tiempo de constituirse en productos de exportación cotizados a la par de los bienes primarios en el mercado internacional: orquestas salsosas, rumberas, parejas tangueras, baladistas, telenovelas, cómics y reinas de belleza determinan la idiosincrasia de la periferia, al tiempo que proyectan hacia los centros imágenes de un kitsch manufacturado, o de segundo grado, desde el cual las sociedades industrializadas nos contemplan. Por todo ello es facil de entender porqué la narrativa neobarroca ha buscado apropiarse del kitsch”.91-92
“El gesto barroco hoy sirve para dramatizar irónicamente, para descentralizar las fuerzas con que el poder y la ideología oficial someten a los sectores ubicados en las orillas del sistema”. 102
-Sarduy sobre Almodovar, 135: “Se prescinde de todo enfoque frontal y lógico, de todo discurso sintácticamente encadenado; la unidad de trabajo es la ausencia y no la totalidad, algo patente en Tacones lejanos. Realismo, sí, porque el barroco lo es desde el Caravaggio; pero en una anamorfosis de irreverencia e irrisión”.
Un esquincle en Mixquic me dijo: “Esta iglesia es de estilo barroco porque está todo amontonado”.
“Traditional baroque society is one in which appearance must correspond to being; a consumer society is one in which there are only appearances; and a bourgeois society is one in which appearance is dictated by one’s budget, which the bourgeois like to see balanced”.
Rémy G. Saisselin, The Enlightenment against the Baroque, University of California Press, 1992, 130
El PRI como continuador de la política colonial barroca:
“México ha tenido un régimen autoritario pragmático y moderado en vez del tipo celosamente represivo que apareció en el Cono Sur durante los años sesenta y setenta; un sistema inclusivo, dado a la cooptación y a la incorporación en vez de a la exclusión o el aniquilamiento; un sistema institucional en lugar de un instrumento personalista; y unos líderes civiles en vez de gobernantes militares. […] El régimen mexicano ha afrontado y, al parecer, resuelto uno de los problemas más difíciles que se les plantean a los regímenes no democráticos: el de la renovación de la elite y sucesión del ejecutivo”. 330
Timothy Anna, Jan Bazant, Friedrich Katz, John Womack, Jean Meyer, Alan Knight, Peter H. Smith, Historia de México, Crítica, Barcelona, 2001 (Cambridge University Press, 1985)