guadalupe perredista
siroco — 2007-04-04 GTM 1 @ 09:03

En 1943, la iglesia barroca de San Juan de Paricutín (Michoacán), junto al pueblo del mismo nombre, fue consumida por la lava de un volcán. Sin embargo, el magma se detuvo justo frente al altar. Desde entonces, el Cristo que preside el templo es doblemente alabado, gracias a aquel milagro. Las metáforas resultantes son notables.
En 2004, visité el Paricutin, y me encontré con Lázaro, que hacía de guía turístico. Sus palabras son todo un espejo de las contradicciones que deben enfrentar muchos de los pueblos indígenas mexicanos. Para ver el video:
Imágenes de la capilla de indios de Actopan. Los frescos del XVI son simplemente impresionantes, y se están cayendo a trozos. Una verguenza a todas luces. En Europa, estos frescos serían considerados como una capilla sixtina.
Fernando Horcasitas, Teatro náhuatl, UNAM, México, 2004 (1974)
“La decadencia de la lengua náhuatl puede situarse en el siglo XVIII con el acceso de los borbones al trono de España. La Ilustración se oponía a muchas reliquias del pasado, entre ellas las lenguas indígenas de América. Se consideraba que dichas lenguas eran un estorbo para el progreso del indio”. 51
“en amaneciendo se juntan los indios en el patio de la iglesia, adonde los traen repartidos como por escuadras sus tribunos y centuriones que tienen cargo de recogerlos cada uno a los de su barrio, y allí los cuentan […y] en acabando de contarlos pónense asentados por su orden adonde las han de predicar, y antes del sermón dicen allí toda la doctrina dos o tres veces en voz alta, y luego les predica un Religioso en su propia lengua; y acabado el sermón se canta la misa, y dicha la misa, que se acabará a las nueve, poco más o menos, luego se van a sus casas”. 78
Códice Franciscano, s. XVI, Chavez Hayhoe, México, 1941, 59
“La misa se cantaba en la capilla abierta y el sermón era predicado desde un púlpito, a veces portátil, en ocasiones parte de la misma capilla de indios. De vez en cuando se levantaba un púlpito especial sobre la multitud en el atrio, para que el predicador pudiera ser visto y escuchado por los fieles, que eran miles. […] A menudo, durante el sermón, el fraile, ante todo si no era experto en la lengua, se ayudaba de dibujos o grandes pinturas para explicar su tema. En otras ocasiones se preparaban medios visuales para el sermón: al llegar el sacerdote a la crucifixión y muerte de Jesucristo, el pecho de la imagen en la cruz era perforado con una lanza y le escurría agua roja que simulaba sangre.” 78
“Varios fueron los elementos que utilizaron los frailes hasta llegar a formar en México un tipo de conjunto arquitectónico nuevo en el mundo. Frente a la iglesia se formaron: un atrio o “patio” amurallado, una cruz central, cuatro posas o capillas en las esquinas del atrio y una capilla abierta, por lo general adjunta a la iglesia.
El amplio atrio novohispano, forma casi desconocida en España, tuvo funciones religiosas, sociales, políticas y administrativas. Nació de un antecedente prehispánico: el inmenso atrio del templo pagano y de la necesidad de los religiosos de decir misa ante miles de neófitos indígenas que no cabían en la iglesia, la cual, en muchos casos, estaba todavía en proceso de construcción. Tal como servía el atrio de la iglesia al aire libre, también funcionaba como “sala” o espacio para que se acomodara el público que asistía a una representación teatral.” 129
“Cuando llegaban al patio hacían oración al Santísimo Sacramento arrodillados ante la puerta de la iglesia. Y aunque no hiciese mucho frío, por ser de mañana, hacían muchas hogueras de fuego donde se calentaban los principales. La gente se iba asentando, los hombres en cuclillas (según su costumbre) por rengleras, y las mujeres por sí, y allí los contaban por unas tablas donde los tenían escritos y los que faltaban íbanlos señalando para darles su penitencia, que era media docena de azotes en las espaldas”. 130
Fray Juan de Torquemada, Los veinte i un libros rituales i monarchia indiana, Editorial Chavez Hayhoe, México, 1944, 280-281
El tamaño de los atrios era comparable al de los grandes recintos ceremoniales precortesianos y pocos espacios urbanos al aire libre en Europa pueden haber competido con ellos. Iban de 8.000 a 80.000 metros cuadrados. El más pequeño podía albergar varios miles de espectadores. San José de los Naturales en la ciudad de México podía albergar a 50.000 personas, siendo una de las tres o cuatro iglesias más grandes del mundo. En las capillas abiertas más complejas, como Teposcolula, Cuernavaca o Tlamanalco, cabían en el atrio unas 200 o 300 personas, entre ministros, acólitos, músicos y cantores.
Las capillas son escenarios ideales para representaciones dramáticas, no sólo por su forma sino porque se prestan a que se les introduzcan o adhieran tablados y otras construcciones provisionales de madera, telones, maquinaria, sogas, etc.. Tienen una acústica magnífica. La capilla abierta no caía bajo las prohibiciones de papas y reyes que vedaban las representaciones dramáticas en las iglesias. No tenían espacio cerrado, no estaba consagrado, no era depositado allí el Santísimo Sacramento. No se le puede llamar iglesia en el sentido usual de la palabra. 129-134
Atrio exterior o capilla de indios en San Pedro y San Pablo de Teposcolula, Oaxaca
México lleva la Cristiada a la pasarela de Miss Universo
México será sede del certamen Miss Universo 2007, en mayo próximo, y el traje típico que portará Nuestra Belleza México 2006, la sinaloense Rosa María Ojeda, será uno que alude a la guerra cristera.
Se había anunciado que las ciudades participantes serían la ciudad de México, Cancún y Oaxaca (en específico, Monte Albán). Sin embargo, hace unos días se anunció que esta última locación, donde se llevaría a cabo, precisamente, la sección de trajes típicos, fue cancelada, por no existir condiciones para realizar el acto.
La diseñadora del atuendo, María del Rayo Macías Díaz, contó en entrevista con este diario que ha recibido comentarios por el estilo de: "ganó porque hay apertura para lo religioso" o "en otro momento difícilmente podría haber ganado".
A ella nunca le cruzó por la mente aprovecharse de la coyuntura, aseguró. Más bien, quiso hacer este diseño sobre todo porque "tenemos que aceptarnos. Somos descendientes de cristeros. Nos guste o no, es parte de lo que somos".
María del Rayo es arquitecta y vive en Encarnación de Díaz, Jalisco. Desde hace cinco años ha diseñado el traje de Señorita Encarnación y el año pasado no sabía sobre qué tema hacerlo. "En esta región, en Los Altos de Jalisco, la gente sigue siendo muy religiosa; está muy presente la Cristiada, es un tema de plática muy común".
La arquitecta opinó que la mayoría de la gente sabe poco acerca de esta época. Ella incluida: "Antes no lo entendía. Se me hacía algo fanático". Buscó información en el Centro de Estudios Cristeros y "me apasionó el tema".
"No me estoy poniendo de un lado -aclaró-, estoy manifestando un hecho."
Eso sí, cree que si hubiera vivido en aquella época hubiera sido cristera: "Como mujer, como se vivía la religión, definitivamente. En ese tiempo toda la vida giraba alrededor de la Iglesia.
"Tanto que se hizo en la época de la Conquista y luego nos lo quieren quitar. Se me hace una respuesta lógica", siguió.
En su familia hubo cristeros, sin embargo, la diseñadora se cuida, es cautelosa en sus comentarios. Deja claro que si bien está orgullosa de algunos cristeros, "de otros no"; y que no busca exaltar aquella época.
Quizá difiere un poco con la intención externada por los organizadores del concurso Trajes típicos 2006, que se celebró el 30 de agosto de 2006, en Tampico, Tamaulipas: "Los diseños representan orgullosamente a los mexicanos" (www.esmas.com/nuestrabelleza/trajes).
En la página electrónica de Nuestra Belleza, el atuendo es descrito de la siguiente manera: "Representa a la mujer cristera, pieza fundamental en el conflicto armado que se desarrollo entre 1929 y 1942 en nuestro país y que tuvo importantes repercusiones: La Cristiada, donde grupos de católicos se sublevaron contra el gobierno al grito de ¡viva Cristo Rey y la Virgen de Guadalupe!"
Uno de los requisitos que deben cubrir los trajes concursantes es "representar la historia, cultura, idiosincracia y tradiciones de nuestro país".
Treinta trajes típicos fueron evaluados por el jurado, integrado, entre otros, por los diseñadores Gerardo Dragonetti y Héctor Terrones; la ex Miss Universo Alicia Machado; y los actores Natalia Esperón, Odín Dupeyrón, Marco Méndez y Arturo Carmona.
La mujer cristera le ganó, por ejemplo, a la campesina, que quedó en tercer lugar; al santuario monarca (cuarto); al quinto sol (quinto) y al tesoro mexicano (segundo). Este último está hecho a mano, con hojas y granos de maíz, y oro y plata, "un tributo a la tierra y el agua que respaldan el cultivo del maíz".
Escapularios y milagritos
El vestido ganador está confeccionado en manta y muestra imágenes pintadas a mano: batallas; cristeros colgados de postes telegráficos; fusilados, como el padre Pablo García; mujeres en misas clandestinas; un templo donde varios cristeros fueron fusilados, y, por supuesto, la Virgen de Guadalupe. "Nunca me imaginé que llegara a escala nacional, hubiera incluido imágenes (de la guerra cristera) que representaran a otras regiones", comentó María del Rayo. El atuendo también incluye carrilleras, rosarios, escapularios y milagritos.
El proceso de creación (desde la investigación hasta la confección, que corrió a cargo de la jalisciense Angélica Ortiz) se realizó en sólo una semana.
Del Rayo contó que por esas fechas se encontró en su casa, por accidente, un distintivo que llevaban las integrantes de una organización de mujeres católicas. Lo portó su abuela. Ahora, 80 años más tarde, en momentos de "apertura" religiosa, lo portará la joven mexicana supuestamente más bella, que representará a nuestro país en el certamen de Miss Universo 2007, el cual pertenece a Miss Universe Organization, del cual, por cierto, es dueño NBC Universal y el multimillonario empresario Donald Trump.
Esta será la cuarta ocasión en la que México es sede del certamen. Las anteriores fueron en 1978 (Acapulco), 1989 (Cancún) y 1993 (ciudad de México).
La Jornada, 1-4-07
A este le llaman el "Cristo del celular".